Mi amigo Pato

Photo Sharing and Video Hosting at PhotobucketYo era bastante pequeña y aún se podían vender animales en los mercadillos.

Le pedí a mi tía que me comprara un pato…, yo siempre pedía tantas y tantas cosas que el pedir cosas absurdas ya era parte de mí. Recuerdo que me sorprendió bastante cuando mi tía me llevó de la mano al puesto de pollitos y patos y me compró uno amarillo.

La cara de mis padres fue un poema, eso sí, recuerdo cómo mi pequeño Jerry nadaba, vivía en la terraza de mi salón y compartíamos las tardes.

Pero lo bueno no dura siempre y un buen día se lo llevaron al pueblo a que fuera feliz con otros patos en un río seco.

Ellos dicen que le dejaron en libertad.

Yo sigo convencida de que esa noche alguien cenó pato a la naranja :( .

 

Cansancio

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket Me gustaría escribir algo.

He abierto WordPress esperando poder hacerlo… pero estoy tan cansada que creo que me voy a tomar un Colacao y me voy a meter en la cama a esperar a que mañana me acerque un poquito más al viernes.

#537

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket Hemos perdido toda la gracia que teníamos.

Así que no me queda más remedio que buscar más en otra parte :) .

Harry Potter

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket Debo confesar que los libros de Harry Potter nunca habían llamado demasiado mi atención. Quizá porque tiendo a alejarme de todo aquello que goce de demasiada publicidad. Tengo la teoría; en muchas ocasiones fallida; de que si a algo se le da publicidad de más, hasta en los telediarios, es porque no tiene forma de venderse por sí mismo.

Fue Merylspider, en plena semi-mudanza a Nottingham la que me prestó todos los libros antes de marcharse. Así que sin listas de espera en la biblioteca y con tiempo de sobra he empezado con la saga de Harry Potter. Debo admitir y a la vez confesar que estos libros me han enganchado. No sé si la arruinada autora o el corrector de estilo, quizá la editorial…, le han dado ese enganche, el caso es que me he sorprendido con páginas y páginas sobre magia y jóvenes bastante mejor escritas de lo que pensaba.

Y es entonces cuando debo confesar que yo pensaba que todos los libros publicados me darían de sí lo suficiente como para pasar el largo invierno abulense y me estoy encontrando con que a fecha de hoy ya he empezado el Prisionero de Azkaban… y me están durando una media de 4 días :S.

Podéis ir recomendando libros a esta devoradora de lectura. Presiento que este invierno va a ser largo y en casa solo me queda por leer un libro en el que sale una cabra muerta.

 

Twoday Festival

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket Más vale tarde que nunca, y eso nos pasó ayer, que con Zahara cantando ya, entramos al Multiusos, ese que llevaba sin pisar tantos meses que apenas podía recordar la enorme bajada y la sensación. Esa sensación de querer y no querer llegar, las luces bajas y los focos altos, el espacio, la música, la atmósfera que rodea el mundo de la música.

Luego todo se vuelve muy confuso. Encuentros, desencuentros seguidos de reencuentros. Elastic Band con su pequeña guitarra y su pequeño amplificador, ese que golpeaba una y otra vez. La Bien Querida con su peculiar falda y su espectacular voz. Billie The Vision & The Dancers con sus bailes y canciones, grupo de un éxito disfrazado de cerveza. Todo el mundo coreando tonight tonight tonight. Christina Rosenvinge con ese toque que le queda de Alex y Christina cantando acerca clavar puñales.

Por fin podemos salir a respirar un poco del aire de las calles salmantinas. Una pausa para un, como no podía ser menos ni más: “Tres Happy Meal con patatas deluxe, petit suisse, no olvides el juguete… ¡ah! y una cerveza.

Russian Red y sus Cigarettes. Sidonie incendiando todo, con sus días de la semana y la joven Zahara. Iván Ferreiro, con su voz, sus poses, su grandeza y su pequeñez (aún quiero besarle en la frente).

Y tras eso, el cansancio acumulado empieza a notarse. No queda sino, emprender el viaje a casa, una hora de risas, recuerdos, sueño, canciones… y la caída final, derrotada en la cama.

Asilentroom, Alternhuman, Alicheison, Kevin… la noche siempre esconde las apariencias y sé que de noche es cuando nos vemos como realmente somos.

La Fabulosa Historia de la chica que no quiso coger un tren y secuestró a dos personas en un Polo con Ziritione para ponerse rumbo a una ciudad en la que había un evento tan especial que conseguió que la risa durara más de diez horas. Y todo para acabar tan sumamente derrotada que no pudo hacer otra cosa más que dormir del tirón tantas horas como las que había pasado riendo.

Photobucket

Voz en off

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket Me gusta cuando mi voz en interior, siempre en off, me grita una y otra vez lo que no debo hace. Y yo, inconsciente de mí, le grito, siempre en on, que voy a hacerlo, que voy a saltar una vez más al vacío porque sé que pase lo que pase voy a estar siempre bien.

Y es que me gusta,más que eso,… adoro sonreír :) .

Fdo: La chica que comió nieve en el lugar más recóndito del sitio que más lejano al que pudo llegar (por ahora).

Photobucket

Cuento roto

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket Él lloraba por las noches la ausencia. Ella le encontró en medio de la desesperación y le consoló. Él, agradecido, metió su trozo de corazón dañado en una cajita y se lo entregó. Ella prometió ser guardia y custodia de tan precioso presente. Lo lavó, lo cosió, lo remendó y lo guardo en el lugar más secreto y más recóndito con la esperanza de que fuera por siempre suyo.

Pasó el tiempo y tal como ella había pensado, él era para ella y ella para él. Tanto tiempo pasó que todo fue cambiando, salvo ella, que inocente creía que siempre sería suyo.

Un buen día ella vio que él no la necesitaba, que había entregado otro trozo de corazón; sin romper; a otra persona.

Ella corrió, buscó y rebuscó dónde había metido su trocito dañado de corazón esperando poder recuperar lo que creía suyo. Y cuando lo encontró, no pudo sino solo romper a llorar viendo que aquel trocito rojo estaba totalmente seco y hecho polvo.

Y es que si él no lo alimentaba en la distancia, por mucho que ella lo hubiera cuidado y amado, acababa muriendo.

Ahora el triste, dañado, roto y remendado corazón era el de ella, y a él parecía no importarle.

 

Extremos

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket Me gustaba. En serio me gustaba. De hecho, creo que podría haber llegado incluso a quererle.

Pero hay cosas que como vienen, se van. Y yo, que soy tan cambiante; y me gusta tanto viajar de un extremo a otro; que ahora no puede sino darme pena, porque sé que igual que le veo yo ahora, le ve mucha gente.

Y no puede sino darme pena… porque sé que él se busca todos y cada uno de sus desplantes.

Y entonces, como vino se fue y dejó de gustarme en toda la amplitud de la palabra y me pregunto qué fue lo que le vi.

Spam telefónico

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket El otro día me llamaron de una caja para ofrecerme un seguro… o algo similar. Le dije que no me interesaba. La señorita, muy indignada, me preguntó que si ya conocía dicho seguro como para saber que no me interesaba. Yo le contesté, educadamente, que sí, que ya lo conocía y reiteraba mi opinión: no me interesa.

No sé en qué se basan para llamar ofreciendo una u otra cosa, pero si de verdad se hubiera molestado en interesarse por mí, habría visto que ni me hace falta un seguro ni puedo pagarlo.

No entiendo a qué viene tanto acoso por parte de todo el mundo, a horas poco apropiadas, insistiendo a cada momento cuando ya les has dicho y re-dicho que si lo quisieras, ya lo tendrías y que si algún día te interesara, serías tú quien debería ponerse en contacto con ellos y no al revés.

En fin, supongo que ahora mismo somos todos las víctimas de ese acoso telefónico al que nos están sometiendo. Estaría bien que por una vez el gobierno hiciera algo, seguro que a Zapatero no le llama a la Moncloa nadie para ofrecerle un cambio de compañía telefónica.

Canción de invierno

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket Las canciones de invierno son aquellas que se escriben entre mantas, las que suenan a frío y a despedida.

Llegó noviembre, y la distancia se nos hizo tan evidente que dolía.

Llegó diciembre y llegó la despedida sin despedirse, con el amargo sabor de la incertidumbre.

Con la primavera siguió la nieve, eterna, que aunque hayan pasado tantos años, sigue presente, sigue recordándome más  lo que nunca llegamos a ser que lo que fuímos.

Mayo alarga los días, mayo aún no se ha llevado la nieve, mayo sigue, igual que mi nuestro maldito mes de abril, recordándome que ambos existimos aunque no nos sintamos, aunque no nos veamos.

Mayo me confirma la locura de aquella que no quiere poner punto y final a una historia que nunca comenzó.

Mayo alimenta mi deseo de seguir con esta triste canción de invierno.

(Rescatando el pasado mayo a comienzos de este noviembre)