Dicen que de los errores se aprende pero a veces, ni cerrando los ojos y reflexionando ni repasando mentalmente cada uno de los hechos y actos se encuentra respuesta a los malentendidos.
A veces me gustaría poner fin a los malos momentos, borrarlos de la mente y evitar la tristeza, la soledad y la mala locura que me lleva por caminos equivocados, pero por más que me esfuerzo, apenas veo una cara amiga, apenas encuentro unos brazos que encuentren el momento de rodearme… y apenas encuentro una voz que me haga pensar que todo va a ir bien.




