
Recordando aquella película que en el mismo argumento te enseñaba dos vidas en un instante y escuchando una voz cantando a la vida y a los bucles espacio temporales, no puedo evitar repasar mentalmente, como cada noche, aquellos momentos, aquellas palabras, aquellos actos hechos o sin hacer, promesas sin cumplir, abrazos sin dar, disculpas que se quedan colgando del labio y cayendo al suelo, devoradas por el orgullo.
También repaso mentalmente aquellas cosas que estaban de más, todas los te quiero tirados a la basura, aquel pozo de ponzoña en el que algunos se han ido hundiendo, la lástima que me dan algunas personas por su forma de ser, de pensar, de actuar, y lo mucho que extraño a tantas otras.
Repaso mentalmente cada uno de sus besos, dados y por dar…, recuerdo la obsesión con mis manos, las tonterías de la adolescencia, los bofetones bien dados y los que se quedaron en el tintero, la mala leche, las buenas palabras, las manos tendida, las manos dadas, las manos cogidas, sus manos, mis manos…, las miradas, todo lo que hicimos, todo lo que nos queda por hacer, por decir y por vivir.
Y repaso mentalmente las últimas noches en las que no puedo evitar sonreír cuando pienso en el poco tiempo que compartimos y lo mucho que hecho de menos a cada una de las personas que han conseguido hacerme reír hasta tener agujetas.
Y lo que nos queda por llegar…
Aún así, sigo preguntándome… ¿y sí…?.
Recuerdas como sucedio
hay un principio y un final
pero existe un punto de inflexión
que cambia todo lo demás.
[audio:http://www.pennylane.es/mp3/vida.mp3]
Aurora Beltrán-Vida