
Hay noches en las que quieres recordar cada momento, en las que te gustaría haberlo grabado a fuego en tu cabeza para no perder ni un solo momento, ni un solo detalle…, pero esas noches a veces queman demasiadas neuronas, la abundancia de unas cosas hace que las lagunas sean inmensas y tan solo queda el buen sabor de saber que lo pasaste mejor que bien.
Sé que podemos hacer todos los fines de semana casi perfectos que queramos porque podemos comernos el mundo de un bocado
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