Normalmente los comienzos de año me resultan lentos, agobiantes y aburridos, pero esta vez no. Entre los exámenes y los planes no tengo demasiado tiempo para el agobio. Sin darme cuenta, ya casi ha llegado la mitad de febrero y marzo no pinta del todo mal, con la casi seguridad de que lo pasaré, en gran parte, en Palencia, haciendo los cursos de Informador Juvenil y de Profesor de Formación.
Por cierto, cabe la posibilidad de que en un futuro escriba los post desde un pequeño pueblo en Coruña, ya estoy un poquito más cerca
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