
Llevo un par de días rebuscando en esos lugares malditos que todos tenemos, esos que se camuflan en ciertos lugares del ordenador o en las hojas de una vieja libreta.
El otro día encontré una larga Lluvia de Asteroides que hizo que me estremeciera.
Hoy recordé que un día busqué las estrellas y que todas y cada una de ellas que conseguí atrapar para él, se han apagado a la lo largo de los años para solo dejar cenizas de miedo e incertidumbre que manchan mis manos.
Te busqué…
“Estoy buscando las estrellas, pero cada vez que consigo aproximarme a ellas, las rozo con la punta de mis dedos y se desvanecen, como te desvaneces tú cada mañana de mi lado.
No veo ya más posibilidad de la tuya, creo que no hay más forma de escapar que esa, ser uno y otro uno mismo… misma casa, mismo techo, misma cama…
Y no sé si es tarde ya para ésto, porque ya hace tiempo que lo planeabas, y yo… inocente de mí, creí tus palabras de que me querrías siempre… y me esperarías siempre… ya ves, las cosas cambian y ahora soy yo quien te espera…
Te busco y no te encuentro, me rompo la garganta y mi voz se quebra gritando dónde estás… ya no te veo, apenas te siento… ¿dónde estás?
Quizá mañana vuelvas, quizá mañana ardamos en deseos de reencuentro y tentando y superando a la suerte, amanezcamos uno junto a otro sin desvanecermos al despertar, y sea entonces cuando encuentre las estrellas…
Hoy es un día triste, hoy es un día gris, nublado… a pesar de la temperatura de verano, es frío, como tu mirada cuando decías que no era el día ese día, ese último día en que nuestras miradas se cruzaron por última vez, ese día en el que me dejaste sola mientras tú te marchabas… ese día que quería ir contigo y no me invitaste a dormir… ese día que me di cuenta de que te quería…
Y hoy me siento triste… porque no estás a mí lado, porque no te siento cerca… porque va a hacer una semana que no hablamos…
Y hoy me siento feliz, porque sé que me quieres, que aún me quieres y que algún día estaremos juntos y nos entregaremos uno al otro sin tapujos y sin miedos…
Pero ante todo me siento vacía antes esa ausencia que no retorna a mis brazos…
Y sueño cada día, cada noche, cada momento con ese instante en el que traspases el umbral de mi puerta y tomandocon tus brazos los míos, sienta de nuevo que estamos juntos…
Anhelando y esperando un instante…. estoy buscando las estrellas…”
Me engañaste…
“kizas las estrellas no se merezkan ke tu las tokes,y puede ke yo tampoko.
Alomejor en vez de buskar tienes ke dedikarte a enkontrar,todo parece estar lejos hasta ke te das la vuelta y esta justo ahi,kieres un sueño pues no lo buskes y duerme,kieres una vida pues no la ahogues y siente,bueno puede ke yo no sea kien deba de enseñarte a vivir…
Pero en momentos komo este es kuando siento ke algo muy dentro de mi muere sin decir adios y el amargo sentimiento ke viene despues de la tristeza inhunda mi kabeza,tan solo kiero volver a ver una vez mas esa sonrisa ke me transforma en un pelele,un beso ke vuelva a recordarme ke estoy vivo y a la vez me traiga la duda de un sueño del ke no kiero despertar y ke aveces nubla el tiempo y se konvierte en pesadilla.
Deja de perseguirlas, prefiero ke las miremos desde aki abajo y verlas consumirse por la envidia de kerer sentirse yo por un latido del reloj.”
…Te creí
Y después, él se marchó con los primeras nieves del invierno a buscar un sol que le alumbrara más que mis pequeñas estrellas…
Me habría gustado que fueras, no un secundario, sino el protagonista.