Agosto 2015

Siempre me ha gustado el sonido que producen mis dedos al teclear, al escribir, al dejarme llevar.

Y lo bien que se me ha dado de siempre dejar las cosas importantes para mañana.

Aunque quizá volver era importante, quizá no es tanta la procrastinación sino la necesidad de volver.

En Alemania hace bueno, luce el sol después de toda la noche lloviendo y hay venticinco maravillosos grados en la calle.

Hola.